martes, 23 de julio de 2013

Nº 6: UNA CIUDAD DONDE TODO ES DE “CARTÓN PIEDRA”… LAS VEGAS.


Después de un vuelo de más de 10 horas, con dos escalas.  Paramos en Lansing, Minneapolis y finalmente Las Vegas.
Pensábamos que el calor nos iba a derretir, y la  verdad hemos tenido suerte, no hace fresquito (cuando llegamos hacía 40  Cº) pero como es mucho más seco que el calor de Nueva York, yo creo que es más llevadero. Encima la primera noche nos llovió y todo. Una pedazo de tormenta que duró nada, pero que madre mía lo que cayó.
Nada más aterrizar te das cuenta que lo que habías escuchado de Las Vegas no es nada comparado con lo que es en realidad…una declaración de intenciones en toda regla: enfrente de la cinta de recogida de equipajes, a escasos 3 metros, ya hay máquinas tragaperras… y gente jugando…
Después de una llegada un poco “agitada” a la ciudad en la recogida del coche de alquiler y en el hotel, por fin a las 10 de la noche estábamos dispuestos a disfrutar (a nuestra forma de esta sorprendente ciudad, o sea sé, sin “Resacón en las vegas”, ni jugando dinero en los casinos, ni disfrutando de los diferentes “espectáculos” de “todo” tipo que te ofrece la ciudad… vamos como los comunes de los mortales que no pagaremos nunca por esa clase de cosas, pero que disfrutamos viendo como otros lo hacen. Bueno, yo me jugué 1,25 $ en una máquina, pero por decir que uno ha estado en las vegas, creo que es la primera vez en mi vida que le echo una moneda a una máquina)
“Una ciudad de cartón piedra”, es el nombre de la entrada, y  es que es una forma diplomática de decir que  Las Vegas es una ciudad de mentira. Espectacular, única, enorme, increíble, apasionante,  lo nunca visto, pero al fin y al cabo… de mentira.
Una ciudad que no tiene ni un siglo de historia y que está hecha por y para el juego. Porque fue éste,  el estado de Nevada, el primero que legalizó el juego hace ya más de un siglo y ese es el origen del asentamiento de esta ciudad, situada en este desierto entre montañas, perdido en el mapa: La posibilidad de apostar y su cercanía con Los Angeles, donde estaba prohibido, y la gente venía simplemente para jugar.
Pero Las Vegas ha cambiado mucho. De las fotos que puedes ver de las Vegas de principios del siglo pasado, ha cambiado. Desde hace 50 años, también. Incluso no es la misma que hace 20 años, esta ciudad está en continuo cambio, de hecho se sigue construyendo, y parece que nunca parará…
A día de hoy, aquí puedes pasear por Nueva York, Paris, Venecia, Egipto…en menos de un kilómetro, y encima los monumentos están muy, pero que muy logrados, es realmente increíble lo que han construido aquí.

 
Lo único que queda de la original Las Vegas, además de su emplazamiento, es la enorme, larga (6 km de longitud) y permanentemente congestionada calle de 4 carriles en cada sentido, llamada Las Vegas Boulevard, pero a la que todo el mundo conoce por “La Strip”. Es la arteria principal de la ciudad y el corazón. En el sur está la zona más moderna, los casinos más famosos del mundo, y en el  norte está la zona de las Vegas Original, la más antigua, la zona de la calle Fremont. Esta es la zona “vieja” con casinos antiguos, que parecen los típicos salones del Oeste. Las tragaperras son todavía de monedas (en los casinos modernos ya son de tarjeta, nada de monedas) y las mesas de juego no tienen el glamour de los casinos de la zona nueva. 

Se puede decir que en esta zona vuelves a la antigua Las Vegas, pero te das cuenta que también el tiempo y la modernidad le está afectando, cuando paseas por la calle Fremont, cubierta por una pantalla abovedada de más de 300 metros de longitud y cuyas imágenes “bailan” al son de la música que se puede oir a todo volumen a lo largo de la calle… y esta es la zona tranquila de las Vegas…
Las dos zonas, Las Vegas y la zona de la calle Fremont,  están separadas por algo más de 3 Km, y es en esa zona donde se encuentran las capillas famosas de Las Vegas para casarse en plan Elvis Prestley. 

Para Jorge y Arancha, que bueno...








Pero volvemos a la zona “importante”, la zona sur de la “Strip”, las vegas propiamente dicha:
A ambos lados de la Strip están los Hoteles-Casinos más famosos del mundo, a pocos metros unos de otros. El Luxor, con su enorme pirámide,  el famoso Bellagio, con su espectáculo de fuentes de colores y música, y su elegante casino. El “New York New York”, una réplica de la ciudad de Nueva York, tanto por dentro como por fuera. Es realmente bonito…puedes disfrutar desde la calle, simplemente paseando, de la estatua de la libertad, el puente de Brooklyn, el Empire State, el Chrysler y montón más de edificios y detalles a escala, que son realmente bonitos… Por dentro tienes Times Square, las calles y los barrios más famosos… pero en vez de haber coches en esta ciudad, hay cientos de tragaperras… Otros casinos son el “Paris Las vegas” con un réplica de la Torre Eifel en su entrada, a tamaño justo la mitad que la original (pero aún así enorme!!!), de los campos Eliseos, el arco del trunfo…

 Después viene el famoso “Cesar Palace”, sobrio, y elegante. El Venecia… IMPRESIONANTE. No solamente porque en la entrada tiene una increíble réplica de la plaza de San Marcos, la torre, el puente Rialto, y el de los suspiros, góndolas de verdad (con sus gondoleros perfectamente ataviados con sus clásicas ropas, sombreros…) si no que dentro, además de un casino, bueno, la primera planta tiene un casino, restaurantes, tiendas, un teatro, música.. en la segunda planta subes a un mundo increíble, alucinante… el gran canal; un precioso canal con agua estilo veneciano (en la segunda planta, repito…) surcada por góndolas iguales a las de verdad manejadas por gondoleros igualitos a los de la realidad, pero que encima además de conducir las góndolas, cantan a capela y de qué
 forma!!! El canal está rodeado a ambos lados de buenas y famosas tiendas, que se encuentran en edificios venecianos (repito, que estamos en la segunda planta del interior de otro edificio… es la leche!!!) donde también están los clásicos puentecitos venecianos y donde siempre es de día… en el techo hay dibujadas unas preciosas nubes y un cielo azul intenso, que es realmente sobrecogedor, hacen un efecto que parece que al andar también se movieran las nubes, y que sea un cielo real...

 
Pero al poco te despiertas, Las Vegas es una ciudad de cartón piedra… de mentira. Es una realidad inventada, aquí nunca es de noche, nunca llueve, no hay nada malo que nos pueda estropear el día, la vida aquí dentro es perfecta… sólo tienes que disfrutar, apostar, o comprar… eso si, gastando dinero.
Pero una buena noticia: Lo bueno que tiene las Vegas, es que para el visitante que no viene a jugar, TODO es gratis. Entrar en los increíbles” hoteles-casinos-teatros-centros comerciales”, es COMPLETAMENTE GRATIS. Puedes disfrutar de todo esto sin gastar un duro. La verdad es que Las vegas, no es una ciudad cara… hombre, si te juegas como un tío que estuvimos viendo apostando a la ruleta cada vez 100 dólares… pues gratis, gratis no te sale. Y si te alojas en uno de estos ” hoteles-casinos-teatros-centros comerciales”, a 150 € la noche, pues tampoco. (Nosotros estamos encantados en nuestro “Motel 6”… ese es el nombre de una cadena de Moteles que ya conocía por el viaje anterior de unos amigos que me hablaron de ella y realmente está genial, tiene lo justo, las habitaciones de este Motel de Carretera en plan película Americana que dan todas a la carretera por un lado, y por el otro a una enana piscina, vamos como en otra peli…)

Casino "Paris Las Vegas" desde el "Bellagio".

Casino "New York New York".

Casino "Luxor".
Casino "Cesar Palace".

Casino "Venecia".
La verdad es que es un espectáculo ver a la gente jugar, es todo un ritual, y todo está perfectamente estudiado por parte de los crupieres, es la leche, que profesionales son. El que más me ha impresionado es el Bellagio, elegante como ninguno. Según te vas metiendo en los casinos más en plan show más tragaperras ves. En los elegantes, fundamentalmente ves gente apostando en las mesas, casi no hay tragaperras. Lo que sí que no hay en ningún Casino sea como sea son relojes, no ves ni uno, ahí dentro el tiempo no pasa, es otro mundo, donde nunca es de noche, donde puedes tener de todo sin salir para nada a la calle.
Estos casinos lo que quieren es que no sepas que hora es y que el tiempo no pase, que no salgas a la calle para nada y que te juegues todo lo que llevas encima… como decía, esta ciudad es mentira, una alucinación, un oasis en el desierto, una realidad paralela… esta ciudad es de Cartón piedra. Eso sí, también es increíble y alucinante, no hay nada igual, hay que venir para verlo.

PD: Los ” hoteles-casinos-teatros-centros comerciales”, ofrecen actuaciones de viejas glorias como reclamo. El MGM tiene a David Corpefild, el Bellagio a Elton John, Rod Stewart, y Celine dion. Nosotros hemos optado por los Jackson 5.

  

 

viernes, 19 de julio de 2013

Nº 5: WASHINGTON D.C. PURA HISTORIA DE EEUU



Capitolio, Washington D.C.


La Casa Blanca.
 Ya estamos en Washington D.C. (Distrito de Columbia).
Llegamos directos desde nueva york en bus. Con la compañía “Peter Pan”. La estación principal de Manhattan está a menos de 200 metros de “Times Square”, y con lo que tardamos en entrar en la isla cuando llegamos atravesando el túnel de Lincoln, fue increíble lo poco que tardamos para salir de la Isla. Me sigue impactando lo grande que es Manhattan, es increíble, y más si la ves desde fuera y compruebas la distancia que hay entre el “One world Trade Canter” (en un extremo) y el “Empire State” (en la mitad de la isla)… es enorme!!!!
Bueno, pues como decía, un bus nos trajo de Nueva York a Washington en algo más de 4 horas, lo primero que nos sorprende es que el conductor es una mujer, raro en España y más si es un bus de largo trayecto, y lo segundo fue que la tía nos dio sólo 5 minutos en la parada intermedia para comer… “pero bueno, si no nos da tiempo para nada, 5 minutos para comer?”… nos pedimos un menú de hamburguesa (como casi todo el mundo) y vemos que acto seguido se suben al autobús… aquí no hay problema con comer dentro del bus, de hecho es lo que todo el mundo hace, tienes unas bandejas súper preparadas en cada asiento y no se te cae la bebida (que normalmente suele ser “extra larga”… enorme) ni aunque te toque una conductora como la nuestra que era un poco agresiva conduciendo. 

Pues la primera impresión de Washington es que se trata de una ciudad tranquila, con casitas bajas típicas Americanas de no más de 3 alturas y con un montón de zonas verdes. La verdad es que la ciudad es muy bonita, pero fundamentalmente gracias a la zona del “National Mall” que es una enorme pradera de césped de 3 kilómetros de longitud, en la que a un lado está el Capitolio y en el extremo contrario está el Monumento a Lincoln. Este Monumento es el más conocido, posiblemente, ya que en sus escaleras dio Martin Luther King delante de miles de personas en la década de los sesenta el famoso discurso en el que decía la frase “Tuve un sueño…”.Si con estas pistas no, pruebo con la que seguro que sí que acierto… es el lugar en el que Forrest Gump está dando un “Discurso” vestido de militar y justo en ese momento Jenny (el amor de su vida) le oye entre la multitud y se mete en el lago que hay justo enfrente del obelisco (que también es un Memorial, en este caso a Washington) y va en busca de Forrest por la mitad del lago… ahora sí, verdad?
Mirar desde el Memorial de Lincoln al obelisco con el “mirror lake” (lago espejo) en medio es muy bonito, sólo falta la música de la peli de “Forest Gump” (una de mis bandas sonoras preferidas) para sentirte dentro de la peli. (Da igual a que ciudad vayas en EEUU, de momento nos sentimos dentro de una peli permanentemente)
Ya tenemos, por lo tanto, a un lado de la enorme explanada el Capitolio, en el lado opuesto, el Memorial a Lincoln, solo nos falta la Casa Blanca, que está justo en el medio, un pelín apartada de la explanada de césped, pero también con una enorme pradera en frente.

Así que toda esta zona de la ciudad es una zona completamente verde y bonita, y para que usan los americanos esta zona verde histórica y cercana a la Casa Blanca? con todas las medidas de seguridad que eso conlleva? (hay muchos polis por toda la ciudad) Está lleno de barreras de seguridad? Hay tanquetas y puestos de policías preparados en plan “Los hombre de Harrison” por si vienen los malos? Hay trincheras? Pues no, simplemente a allí hacen deporte. Está lleno de gente joven jugando al Softball (Una especie de Baseboll pero con pelota más grande) otra especie de Baseball que se juega con una pelota grande de goma y se chuta , en vez de golpearla con un bate (y que yo no conocía hasta que mi compi Alberto me lo enseñó en el cole porque vi a los alumnos jugando a este curioso Baseball. ( en el San Alberto también jugamos a este deporte, que se creen estos Yankees¿?)  También juegan al futbol europeo, a lanzarse en plan americano la bola de Beisbol y cogerla con el guante (muy típico aquí), y también ves a mucha gente corriendo, pero a mucha, mucha gente, e igual que en Nueva York, con su botella de agua en una mano y en la otra el móvil, y eso si, a las horas que más da el sol… no lo entendemos, y eso aquí el sol pega pero bien… no tenéis otra hora para correr¿?

Total, que sorprende mucho ver como a escasos metros de la Casa Blanca hay cientos de personas haciendo deporte. De hecho en la parte trasera de la Casa Blanca cuando fuimos por primera vez, había un grupo de chavales jugando al hockey sobre patines, pero justo delante. Incluso en momento dado, llegó una comitiva (no sé si con Obama dentro o quien) y los polis les hicieron parar de jugar, recoger las porterías y cuando pasaron los 20 polis en moto y los 10 enormes coches de color negro, sacaron de nuevo el chiringuito y a jugar… la leche!
Y es que es sorprendente lo cerca que está la Casa Blanca de la verja por la parte de atrás, si se asoma Obama lo ves!!! Está muy cerca de la valla. 

En esta parte de la casa Blanca, justo en frente de la verja,  es donde se ponen todavía los pacifistas protestando.  Lo más curioso es que una mujer lleva allí desde 1981, se llama Conchita y es de Galicia, aquí la conocen por Connie. Por supuesto cuando nos enteramos nos fuimos a hablar con ella.
La casa Blanca es de momento lo único que nos ha sorprendido en lo que llevamos de viaje en cuanto a que el tamaño que tiene es mucho menor que el que pensábamos que tendría, al contrario que todo lo demás que hemos visitado. Tampoco la localización es excepcional, es como una casa normal, pero muy bonita, y muy blanca, eso si... De hecho en esta ciudad plagada de Monumentos a históricos presidentes y un montón de Museos de estilo también victoriano, pasa desapercibida. 

Lo de los museos es la leche, aquí son todos completamente gratis y muy interesantes, se encuentran todos a largo de la gran explanada entre el Capitolio y el Memorial a Lincoln, y todos tienen un diseño muy cuidado, son muy bonitos y encima son un montón. Parece que un tal Smithson, (de ahí el nombre del conjunto de museos: “Smithsonian”) una persona con mucho dinero y que le encantaba la cultura, donó una cantidad ingente de dinero a EEUU hace más de un siglo y eso que nunca vino por aquí. Gracias a ese dinero, podemos disfrutar hoy en día de los museos de Ciencias Naturales, del Aire y espacio, Historia Americana… vamos, un montón y encima muy logrados todos ellos. Estefi y yo, no somos mucho de museos, pero entre que realmente están, como digo muy bien, muy interesantes y que afuera hace más de 30 grados a la sombra y que dentro con el aire acondicionado se está requetebién….

Otra vez hemos optado por disfrutar de la ciudad en bicicleta. Pero esta vez sí que nos hemos podido sacar la tarjeta del alquiler de bicis de la ciudad, ha estado genial. Nos hemos pasado 2 días montando en bici. 
También hemos pedaleado hasta el cementerio militar de Arlington, donde están las tumbas de los soldados fallecidos en las guerras en las que han participado Los Estados Unidos. Es uno de los cementerios más importantes del país y donde se puede ver la imagen típica de un cementerio americano (que también hemos visto en muchas películas). 
Después de dos días y medio disfrutando en bicicleta de esta tranquila ciudad con una enorme explanada de césped que es el “National Mall”, de sus museos, del enorme Capitolio, los monumentos a los presidentes y la pequeña Casa Blanca, mañana volamos a una ciudad completamente diferente…  

Grupos de gente haciendo deporte en el National Mall.


  

miércoles, 17 de julio de 2013

Nº 4: DANDO UN PASEO EN BICI POR LA 42…




Puente de Brooklyn desde el puente de Manhattan.


Manhattan.

Manhattan y el One World Trade center.

La estatua de la Libertad.


Velero en la Bahia de Manhattan.

Skyline.
Llevamos unos días con los dientes largos viendo a la gente como monta en bici por central Park o como salen a correr. Encima el día que llegamos nos encontramos con que se disputaba un triatlón al día siguiente, o sea el domingo, en Nueva york. 
 
Total, que como Estefi y yo pensamos que la mejor manera de conocer una ciudad es en bici (así lo hicimos en Paris y Berlín) hemos intentado hacernos los carnés del “Citybike” que es igual que el sistema que hay en Paris, Barcelona, Santander… vamos, que se ha puesto de moda por todo el mundo. Es un servicio de bicis que por un módico precio puedes alquilar bicicletas pero debes devolverlas en un puesto en menos de 30 minutos. El problema del “Citybike” de Nueva York es que parece ser que las tarjetas extranjeras no las acepta el City Bank (de ahí el nombre…) que es el banco que se encarga de todo esto. Así que nos alquilamos dos bicis en una tienda para todo el día. Y menudo tute nos hemos dado. Hemos llegado al Hostel reventados completamente y yo quemado como un cangrejo, como pica el sol en Nueva York!!!!.
Nada más coger las bicis hemos ido a por los billetes de bus para Washington y de ahí a hacer el recorrido que hemos improvisado en un momento. Primero hemos atravesado la 42, “Times Square” en bicicleta, menuda experiencia! Después hemos bajado hasta  el edificio Chrysler, luego hemos ido a ver la sede de la ONU, de ahí hemos subido por la 47 y hemos bajado toda la quinta avenida pasando por el Empire State y el edificio Flatiron. No se que habrán pensado los yankees cuando han visto a dos locos en bici por la quinta avenida y mientras yo con la mano izquierda manejaba, con la derecha grababa a Estefi montando en bici por la quinta… sin contar los taxis amarillos que te pasan a toda leche por todos los lados.
He de decir que tampoco ha sido para tanto, ni mucho menos, no es verdad que aquí corran, que va, los coches van a velocidad normal y encima respetan muchísimo a los ciclistas (aunque tampoco hay muchos ciclistas por esa parte de la ciudad, al verdad. Pero eso sí, los que hay van a toda leche en sus bicis de carretera de piñón fijo…) De hecho los coches no suelen pitar nunca, tampoco se suelen cabrear en general los neoyorkinos al volante. Nosotros hemos ido en plan despacito “verano azul”, disfrutando de Manhattan en bici, de sus rascacielos, sus plazas… que de verdad, lo merece. A veces te sobresaltan los bomberos y las ambulancias pasándote a toda leche, pero ná… En definitiva ha sido una experiencia única.
Después, Hemos cruzado en bici el puente de Brooklyn y hemos comprado en un supermercado comida para hacernos unos sándwiches en el parque bajo el puente, donde ya fuimos el otro día, y donde las vistas son increíbles.
Después hemos vuelto a la isla de Manhattan cruzando el puente de Manhattan. Que está situado al lado del de Brooklyn de la misma longitud más o menos, pero  con la diferencia que es metálico y más moderno que el elegante puente de piedra de Brooklyn.
Después de atravesar China Town en bici… hemos tomado un carril bici que hay en la rivera de los ríos East River y después del río Hudson que es muy recomendable, más que un carril bici es la “Autovía bici”… cuanta gente haciendo deporte! Y que pedazo de carril!. Rodeas completamente la isla de Manhattan con unas vistas de los rascacielos realmente sobrecogedoras…
Ha sido una experiencia única.
Y ya llegamos al último día… Nueva York va tocando a su fin… para despedirnos,  quisimos volver al ferry del Staten Island para ver de nuevo la ciudad desde el bahía y disfrutar de nuevo de la estatua de la libertad, pero esta vez con mejor tiempo porque el otro día estaba muy nublado. Y así lo hemos hecho. Y no una, sino dos veces, al medio día y por la noche hacia las 10, para ver el sky line de Manhattan, con todos los edificios iluminados… y de verdad es espectacular. Esta ciudad, no para de sorprenderme, me encanta, me alucina.
También hemos decidido visitar el “11 de septiembre Memorial” que está en plena “zona cero” y para acceder necesitas reservar o comprar una entrada dando un donativo y haciendo la pertinente fila. Como no había mucha gente, hemos hecho la fila y hemos entrado en el Memorial, y nos ha encantado. Como dije en otra entrada, exactamente en los cimiento de las que eran las torres gemelas han construido unas “piscinas”, así las llaman ellos aunque claro está no son para bañarse. Son las llamadas piscina norte y la sur. Son preciosas. El agua salta hacia dentro y se cuela por un agujero y se pierde en el fondo, todo hecho en mármol oscuro . El nombre de las casi 3.000 víctimas del atentado está grabado en los bordes de las piscinas. Aún así, todavía siguen trabajando los obreros allí dentro, y lo que les queda… Lo más curioso es el “árbol superviviente”. Un árbol, que sobrevivió al atentado puesto que estaba plantado en el world trade center original, y que allí sigue. Para ellos es el símbolo de la supervivencia y de la lucha.
Como les apasionan los símbolos a los americanos.
Total que ya nos despedimos de New York y ya estamos deseando volver.
Antes de irnos nos hemos vuelto a dar un paseo por la pequeña y concurrida calle de “Wall Street”, un último “vistazo” a “Times Square”, (es que se queda uno pasmado simplemente viendo a la gente pasar, los taxis… bueno será eso, y los cientos de pantallas, que también ayudan a distraerse…)
 Total que ya nos vamos de esta urbe, adiós a los rascacielos ( no sé cómo no nos duele el cuello, si te pasas el día mirando hacia arriba!!!)  lo mejor es que cada día descubres nuevos edificios, hay nuevos que nunca has visto allá donde miras, aunque ya te conozcas la calle de memoria. El que ya me está empezando a gustar es el nuevo “one World Trade Center”, para mí no es tan bonito como creo que eran las torres de gemelas, por lo menos lo que he visto en foto, pero de noche, iluminado con los colores rojo, blanco y azul, muy yankee, es muy bonito. Eso si, hay que ser cutres, por el simple hecho de querer que sea el edificio más alto de EEUU le han puesto un pedazo de antena que pa´ qué…  y de esa forma ya es el más alto… así cualquiera!
Bueno, ha llegado el momento de contar porque me enfrenté a aquel negro en Harlem… Fuimos a ver la misa Gospel, típica de Nueva york. Cuando llegamos una iglesia en Harlem, nos dijeron que no podíamos entrar con pantalones cortos los hombres ni chanclas las mujeres. Total, que me volví en metro yo sólo, mientras Estefi hacía cola. Antes de llegar al metro me meto por una calle y me doy de bruces con un grupo de varios tíos de color en plan pandilla… yo me cambio de acera por si acaso... En el Hostel, cojo unos pantalones que Estefi se había comprado en la India (de colorines) unas sandalias y una sudadera de Estefi por si tampoco la dejaban ya que llevaba los hombros descubierto, de color rosa… Cuando vuelvo a la iglesia, casi una hora después, hay una fila enorme, menos mal que Estefi se quedó guardando el puesto y había un grupo de españoles y de franceses con los que estuvo practicando el idioma. Y justo antes de entrar a la iglesia  un negro que tenía una mala leche y que había explicado a voces las mil y una normas que hay que seguir, absurdas en mi opinión y la de todos que estábamos en la fila, nos dice que no podemos entrar porque mis pantalones son deportivos (eran oscuros  y las rodillas de color negro, son los que llevo a la montaña, no son para ir de boda pero vamos…)y también llevo camiseta… y tampoco era nada rara, de color negro, mucha gente pasaba con camisetas así… pero si llevo aquí más de media hora y me has visto mil veces, yo no lo me lo puedo creer, después de la paliza de ir al Hostel, volver, cumplir las normas que anteriormente nos habían explicado, ahora llega el tío este con mala leche, mal educado y que grita a la gente que está en la fila sólo porque somos turistas y que como dijo en reiteradas ocasiones “no respondo a ninguna pregunta de los de la fila”, la gente flipaba… y no nos va a dejar entrar??? Me voy a por él y le digo que antes le he escuchado todo lo que decía y que ahora me escuche él, y nada ni caso con una actitud, le persigo por la acera repitiéndole lo que le quiero decir, la gente que quedaba por entrar, me miraban como diciendo, te la estas jugando… y me dice que va a llamar a seguridad, y se mete en la iglesia… es el momento, última opción, me pongo encima de lo que llevo: el pantalón de Estefi de colores de la India y la sudadera rosa, y que sea lo que dios quiera. Nos acercamos a la puerta, ya habíamos perdido la opción de entrar con la fila que nos correspondía y nos dice otro tío que volvamos a la fila de nuevo, pero justo hay otro negro enorme que nos había visto antes… y nos deja entrar. No entiendo nada, prefieren que vaya vestido como Krasti el payaso de los Simpson a vestir normal y corriente… entramos en la enorme y bonita iglesia y los españoles que nos ven, ponen cara de aliviados, porque pensaban que después de la enorme cola y el tiempo de espera no íbamos a poder entrar, y acto seguido se ríen en bajito (no vaya ser que les echen, que aquí los negros de la iglesia tienen normas muy raras y muy mala leche…) de las pintas que llevo… noto la mirada de la mayoría de los turistas sobre mi…menudas pintas…
Eso sí, pudimos disfrutar de una preciosa ceremonia (con bautizos incluidos) y de una música y  unas voces increíbles, con órgano, piano y batería en directo. Y muchas cosas más en directo… el típico grito espontáneo de alguien asistente diciendo “Aleluya!!!” o el típico “Eimén!!!” (amén), y como no el típico sermón de las películas que da el pastor. El nuestro se parecía a Cuba Gooding junior, clavadito...
De vez en cuando aparecía el negro con mala leche y yo me tapaba la cara (como para no verme, si todo el mundo va de negro y súper elegante y con sombrerazos y yo disfrazado de payaso… al final me vio pero ya a salida, en la calle…) 
 

CURIOSIDADES NEOYORQUINAS:

- Volviendo al metro de Nueva York… que calor hace!!! Es que es la leche. Menos mal que como dije hay aire acondicionado en los vagones. Es importante saber hacia dónde va uno, hacia el norte (up town) o hacia el sur ( down town) porque puede que la entrada del metro sea por calles diferentes. Lo mejor del metro. Que la policía nos ha invitado en dos ocasiones a entrar gratis… el primer día le preguntamos a un poli y nos contesto muy educadamente y luego nos invito al metro… Y el último, un policía muy cachondo que entraba justo con nosotros en el metro y cuando pasó el “metro card” contó en alto… 1, 2, 3 y 4!!!... Miro y solo son dos policías, y nos dice que pasemos con ellos… que majetes!
El nombre de las paradas es el número de la calle. Llegas a una parada y miras por la ventanilla del vagón buscando en cualquier columna el número de la calle en la que te encuentras, suelen ponerlo en todas las columnas. La verdad es que es muy difícil perderse.
- No he visto ni un solo grafiti por Manhattan a no ser por China Town y por Brooklin, curioso. La ciudad está bastante limpia.
-  Te puedes encontrar en cualquier parque a gente haciendo deporte, lo normal, pero lo que sorprende es encontrarte a un grupo de animadoras entrenando los pasos y las piruetas.  
 

PD: ¿Cómo nos íbamos a ir de esta ciudad sin echar una carrerita por central Park? Para nosotros ha sido un sueño hecho realidad. Poder corre alrededor del lago de Jacqueline Kennedy, eso sí en sentido antihorario, como todo el mundo, que tíos más respetuosos son estos neoyorquinos, y disfrutar de una carrerita por este enorme parque junto a más corredores a las 8 de la mañana, pero ya con un calor de mil demonios, ha sido increíble.
Eso sí, en la maratón de Nueva York… que no nos esperen, que aquí parece que no hay cuestas y que es llano y que va, hay un montón de “toboganes”. Ya sé porque es una maratón tan dura…